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El Tratado Norteamericano del Libre Movimiento de Ciudadanos (FMC):
Una Propuesta para Reconocer los Derechos de los Ciudadanos de los Países Signatarios del TLC (NAFTA)

 

Por Richard D. Vogel

Derechos de Autor 2010 por Richard D. Vogel al

Se Garantiza El Permiso para Copiar

 

(Nota del Autor): Las políticas económicas neoliberales prevalentes permiten a las corporaciones transnacionales usar las fronteras internacionales para atrapar los mercados de trabajo y controlar la migración laboral facilitando el capital grande para enfrentar a los trabajadores de una nación en contra de la otra – Una ganancia de cero para los trabajadores.  Este predicamento fundamental del trabajo en el mundo moderno, el cual está creando niveles históricos de desigualdad, solo puede ser combatido uniendo la demanda del movimiento libre laboral a las prácticas establecidas del libre comercio.  El Tratado Norteamericano del Libre Movimiento de Ciudadanos (FMC) le da voz a la demanda de reconocer el movimiento libre laboral en los territorios de las naciones signatarias del TLC (NAFTA).

 

TLC (NAFTA)

El Tratado Norteamericano del Libre Comercio (NAFTA), el marco oficial de política de libre comercio en Norte América, contiene una falla fatal --- mientras que el acuerdo trilateral abrió mercados por todo el continente y ofreció provisiones nominales para la protección del trabajo y del ambiente – totalmente ignoró el impacto total de las regulaciones de comercio libre en los ciudadanos trabajadores de México, Canadá, y los Estados Unidos.  NAFTA ha facilitado el control del capital del mercado laboral continental a un precio alto para la gente trabajadora.

Después de una década y media, el impacto de NAFTA sobre los trabajadores se ha vuelto claro.  La apertura del mercado Mexicano a agroindustrias altamente subsidiadas en el Norte ha desplazado a millones de campesinos y agricultores y ha estimulado la migración de trabajadores y sus familias más grande en la historia.  Los trabajadores desplazados acudieron en masa a las maquiladorasi en México, y luego que la demanda local de trabajadores se llenó, los inmigrantes cruzaron la frontera, buscando trabajo en los E.U. y en Canadá.  El Capital ha explotado esta inmigración colosal en ambos lados del borde con los siguientes resultados:

  • El acceso a una labor barata, captiva, y abundante en México ha permitido a las corporaciones transnacionales extraer súper ganancias en factorías al sur de la frontera.
  • La deslocalización y amenazas de deslocalización de trabajos desde los E.U. y Canadá hacia México han minado la posición de la labor cara a cara con el capital del Norte.
  • La localización informal del trabajo desde México hacia los E. U., hecho fácil por medio de un reforzamiento selectivo de la ley de inmigración durante los 1990s  y tempranos 2000, ha reducido aun más el trabajo en el Norte.  La explotación extensa de las provisiones de trabajo ilegal en los E.U. fue un factor clave en la llamada recuperación económica - sin trabajo - después del 2001.
  • El estado ilegal de una larga proporción de la fuerza de trabajo migratoria desde México en el Norte aliena a individuos, divide familias, desestabiliza a las comunidades, y reduce el trabajo en los E.U. y Canadá.  La solidaridad laboral es virtualmente imposible en las naciones que criminalizan a los trabajadores inmigrantes.

La recesión económica actual y el envejecimiento de la fuerza laboral nativa en el Norte están creando una demanda creciente de trabajo a bajo precio en los E.U. y Canadá.  En este contexto, la reforma de inmigración promovida en la actualidad por los intereses de negocios será desastrosa para los trabajadores – el aumento de visas de trabajo temporales o la adopción del programa de trabajadores invitados dejará el control del mercado de trabajo en las manos del capital grande y empeorará los problemas que ya plagan a los trabajadores y sus familias bajo el TLC (NAFTA).

La única manera de romper con el estrangulamiento que causan  las políticas neoliberales del libre comercio a los trabajadores en Norte América es permitir el movimiento libre laboral.  Este se puede hacer reconociendo el derecho de los ciudadanos de las naciones signatarias del NAFTA de moverse y residenciarse libremente dentro de los territorios de los países signatarios.

El precedente internacional para reconocer el derecho a la libertad del movimiento de los ciudadanos en las zonas de libre intercambio fue establecido en el Parlamento Europeo y el Consejo Directivo 2004/38.EC.  El objetivo del Acuerdo FMC es el de reconocer el mismo derecho para los trabajadores y sus familias en Norte América.

 

El (propuesto) Tratado Norteamericano del Libre Movimiento de Ciudadanos (FMC) reconoce el derecho de los ciudadanos de las naciones signatarias del TLC (NAFTA) y de los miembros de sus familias a moverse y residenciarse libremente dentro de la zona de libre comercio establecida en ese acuerdo.

 

Provisiones Generales

El propuesto acuerdo especifica:

  • Las condiciones por las cuales los ciudadanosii de las naciones y sus familiasiii pueden ejercitar el derecho a moverse y residenciarse libremente dentro del territorio de las naciones de las cuales son miembros;
  • El derecho a residencia permanente;
  • Restricciones sobre los derechos mencionados en base a las pólizas públicas, la seguridad pública, o la salud pública.

 

El derecho a moverse y el derecho a la residencia hasta por seis meses

Todos los ciudadanos de las naciones signatarias del TLC (NAFTA) tienen el derecho a entrar a otra nación signataria en virtud de tener una tarjeta de identidad o un pasaporte válido.  Visas de entrada o salida no son requeridas.
Los miembros familiares quienes no tengas la nacionalidad en una nación signataria tienen los mismos derechos como los ciudadanos a quienes acompañan.

Para estadías de seis meses o menos, el único requerimiento de los ciudadanos de NAFTA y sus familias es que posean un documento válido de identidad o pasaporte.  Las naciones anfitrionas pueden requerir a los ciudadanos visitantes que registren su presencia en el país en un periodo de tiempo razonable.

El derecho a la residencia por más de seis meses

El derecho a la residencia por más de seis meses es sujeto a varios requisitos. Los residentes extranjeros deben de:

  • Estar envueltos en actividades económicas (empleados por otros o por si mismos)
  • Tener suficientes recursos y seguro médico  para asegurar de que no van a volverse una carga para los servicios sociales del país que los acoge durante su estadía.  El estado anfitrión  no puede especificar un monto mínimo el cual ellos creen ser suficiente, pero deben de tener en cuenta las circunstancias personales.
  • O seguir un entrenamiento vocacional como estudiante y tener suficientes recursos y seguro médico para garantizar de que no van a depender de los servicios sociales del país anfitrión durante su estadía.
  • O que un miembro de la familia o un ciudadano de una nación signataria caiga dentro de una de las categorías previamente mencionadas.

Los permisos de residencia no son requeridos de los ciudadanos de los estados signatarios.  Sin embargo, las naciones anfitrionas deben de requerirles que se registren con las autoridades competentes.

Los ciudadanos de las naciones signatarias de NAFTA y los miembros familiares quienes residen en un país anfitrión NAFTA cuando firman el acuerdo FMC tienen derecho a residencia.  Sin embargo, las naciones anfitrionas pueden requerirles que se registren.
La prueba de registro será otorgada inmediatamente después que se presenten

  • Una tarjeta de identidad oficial o pasaporte válido;
  • Prueba de los requerimientos mencionados de residencia sean cumplidos

Los miembros familiares de los ciudadanos de las naciones signatarias que no sean nacionales de las naciones signatarias pueden ser requeridos a aplicar para un permiso especial de residencia.  Estos permisos serán validos por lo menos por cinco años desde la fecha en que fueron otorgados.

La muerte de un ciudadano de una nación signataria,  o su salida de un estado signatario anfitrión, divorcio, o anulación de matrimonio no afecta el derecho de los miembros de familia que no sean nacionales de los estados signatarios para continuar residenciados en el país anfitrión, sujeto a los términos de su permiso especial de residencia.

 

El derecho a la residencia permanente
Los ciudadanos de las naciones signatarias no adquieren el derecho a la residencia permanente en el país signatario anfitrión después de un periodo de cinco años de residencia legal sin interrupción, proveyendo que la decisión de expulsión no haya sido forzada en contra de ellos.  La misma regla se aplica a los miembros familiares quienes no son nacionales de país signatario y quienes hayan vivido como ciudadanos de NAFTA por cinco años.

El derecho a la residencia permanente solo se pierde en el caso de más de dos años sucesivos de ausencia de la nación anfitriona.
Los ciudadanos de NAFTA y los miembros familiares que apliquen recibirán documentos verificando su derecho a la residencia permanente.

 

Provisiones comunes sobre el derecho a la residencia y el derecho a la residencia permanente

Los ciudadanos de NAFTA que califiquen al derecho a la residencia o al derecho a la residencia permanente y los miembros de su familia tienen el derecho a un tratamiento igual a los nacionales de los países anfitriones en las áreas que están cubiertas por el Acuerdo FMC.

Los miembros familiares de los ciudadanos NAFTA, sin considerar su nacionalidad, tendrán derecho a envolverse en actividades económicas propias o asalariadas.

 

Restricciones sobre el derecho de entrada y el derecho de residencia en base a pólizas públicas, seguridad pública, o salud publica

Los ciudadanos de los estados de NAFTA  o los miembros de sus familias pueden ser expulsados de una nación anfitriona NAFTA en base a una póliza pública, seguridad pública, o salud pública.  Las decisiones de expulsar no pueden estar basadas en bases económicas.  Las medidas que afectan la libertad de movimiento o residencia deben de estar basadas exclusivamente en la conducta personal del individuo; convicciones criminales previas que automáticamente justifican tales medidas.

Antes de tomar la decisión de expulsar a alguien, la nación anfitriona debe de evaluar un número de factores como el periodo en que tal individuo ha sido residente, su edad, el grado de integración, la situación familiar dentro del país anfitrión, y las conexiones con el país de origen.  Solamente en circunstancias excepcionales de consideraciones primordiales de seguridad pública pueden las órdenes de expulsión aplicarse a un residente permanente.

La persona a la que se le ha dado una orden de expulsión o que se le haya negado la entrada o residencia en un país signatario debe de ser informada en base a la decisión y en el proceso de apelación disponible a él o ella.  El Tratado FMC hace provisión de una serie de procedimientos que garantizan acceso a una revisión administrativa y judicial en las naciones anfitrionas.  Excepto en emergencias, el sujeto de tales decisiones se le debe permitir un mes para salir de la nación anfitriona.

 

Provisiones Finales
Los estados signatarios pueden adoptar las medidas necesarias para negar, terminar, o retraer cualquier derecho conferido por el Tratado FMC en el caso de abuso de los derechos o fraude, como matrimonios por conveniencia.

El Tratado FMC no previene la aplicación de la legislación nacional o los arreglos administrativos que proveen un tratamiento más favorable a los ciudadanos.

¡FMC Hoy!

(end)

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i El sistema de manufactura de la Maquiladora fue establecido dentro del Programa de Industrialización de la Frontera (BIP) que daba acceso a las firmas transnacionales a la larga provisión de trabajadores Mexicanos quienes habían sido deportados de los EU al final del Programa de Braceros en el medio de los 1960s.  El BIP tuvo como autor y fue promovido por los manufacturadores en los E.U.

ii Ciudadanos: cualquier persona que tenga nacionalidad de México, USA, o Canadá.

iii Miembro familiar: la esposa; los descendientes directos que tengan menos de 21 años de edad o que sean dependientes del esposo; los dependientes directos en línea ascendiente y aquellos de la esposa.

 

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